Eu amo Río de Janeiro

Siempre tuve una fascinación por Brasil… estudié el idioma, bailé sus danzas. Además, tengo familia viviendo en San Pablo. Por ende, al pensar en un viajecito, siempre el destino que se venía inmediatamente a la mente era Brasil.

Armando las vacaciones surge la posibilidad de ir a Río de Janeiro. Confieso que, al principio, me dio algo de intranquilidad. Había visto mucho sobre la inseguridad, las favelas… Alentada por amigos y familia, terminé aceptando que, tomando precauciones, sería un destino inolvidable.
Y así lo fue.

Llegué a Río desde San Pablo de noche. Muy tarde. Estaba tan ansiosa de ver esas playas soñadas que al día siguiente a las 6 am ya estaba pisando la arena. Recuerdo la felicidad de ese momento.

Río de Janeiro noche

Río de Janeiro es más que una ciudad, es una obra de arte. Sus paisajes son tan únicos y tan especiales que no te dan ganas de irte nunca.

Río de Janeiro día

La gente es amable, con esa onda que tienen solamente los brasileros.
La comida es maravillosa, y la cervecita a toda hora es más que tentadora.
Mi recomendación es aprovechar la mañana para los paseos, y las tardes para la playa.

Río de Janeiro Cristo

En cuanto a los paseos, más allá de las visitas imperdibles al Cristo Redentor y al Pan de Azúcar, no podes dejar de conocer los Arcos da Lapa y el barrio Santa Teresa. Santa Teresa es un barrio colonial que transformó en un polo cultural y gastronómico, con restaurantes que rescatan la cocina tradicional brasileña, museos y pequeños hoteles boutique de propietarios extranjeros que un día descubrieron este escondite y no se fueron más.

Santa Teresa

Río de Janeiro ella

Río trole

Cuando viajé, en el 2010, el Estadio Maracaná estaba empezando a ser reconstruido para el Mundial.

Maracaná

Tomando el subte, fui a hacer compras en la Estación Uruguaiana. ¡Un imperdible! Allí encontrarás un mercado popular que se extiende por unas 15 manzanas. Una feria popular a cielo abierto, para comprar desde ojotas, pareos, remeras hasta recuerdos, a muy buen precio.
Otro imperdible es tomar el ferry a Niterói. Está a 5 km en línea recta de Río de Janeiro, a la cual es conectada por el Puente Río-Niterói, cuya extensión es de catorce kilómetros, y por un servicio de barcas y aliscafos.

La vista desde Niterói es única. En este barrio se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói, Diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer . La estructura modernista con forma de platillo ha sido comparada con un OVNI.

En cuanto a las playas, las más hermosas sin duda son Copacabana e Ipanema. Es imperdible ver el atardecer en alguna de ellas.

El viaje a Río fue, a mi entender, uno de los más lindos que realicé. Porque me dejé sorprender, y porque tomé ciertas precauciones para sentirme segura y tranquila.
Algunas recomendaciones en cuanto a la seguridad:
– No tomar taxis en la calle. Si hay que trasladarse en uno, pedile directamente al hotel que llamen a uno de confianza.
– Tomar transporte público. Me manejé en colectivo y en subte sin problemas.
– Ir a la playa con lo mínimo indispensable. Yo iba sin documentos, con plata para unas cervezas y algún bocado, con una cámara de fotos vieja y nada más. Sabía que si me llegaban a robar, no perdía nada.
– Ir subiendo las fotos todas las noches. En ese momento, viajé con dos cámaras y una netbook, con la cual descargaba y subía todas las fotos. Sabía que perder las fotografías del viaje iba a ser terrible, por lo que me aseguré de ir haciendo un back up diario.
– Confiar en los instintos. Si sentís que una zona es peligrosa, andate. Si sentís que hay un grupito raro, cruzá de vereda.

Dejate sorprender por Río.

4 thoughts on “Eu amo Río de Janeiro

  1. Cada vez que vuelvo a Brasil, es como volver a mi segundo hogar. Tuve la oportunidad de conocer las playas del norte, nordeste y centro de este maravilloso país. Aun tengo una cuenta pendiente con las playas del sur. Lo que más me sorprendió de Brasil es la hospitalidad con la que atienden al turista, más que nada por está rivalidad generada por el fútbol. Cuando planifico las vacaciones, Brasil tiene prioridad. Es un desino que combina descanso y fiesta a la vez. Siempre que voy a una playa me quedan cosas pendientes por hacer, excusa más que válida para volver a ese lugar. El próximo verano vuelvo a Río, voy a conocer las playas del norte, Buzios, Cabo Frío, y Arraial do Cabo, y voy a estar unos días en Ipanema, porque no podes no ir al Cristo, o al Pan de Azúcar, o Lapa o Barra de Tijuca. En cuanto a los recaudos, hay que estar atentos como cuando vas a veranear a cualquier otro lado. Brasil es sinónimo de Alegría, Fiesta, Skol.

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