New York: Bitácora de viaje

New York. Sin saber ni la mitad de las cosas que hay en esa gran ciudad, siempre fue uno de mis sueños conocerla. Una de las ciudades más icónicas del mundo. Ciudad que aparece constantemente en fotos, películas, música. Es así como uno cree conocerla sin haberla presenciado. Sin embargo, cuando uno está parado en cualquiera de sus esquinas se da cuenta que es algo imposible de imaginar. Todo es una sorpresa, llamativo, nuevo. Mi ciudad, Buenos Aires, también es muy linda. Tiene su encanto y su magia, pero New York es inexplicable. Creo que la mayoría llega a la misma conclusión: “Acá sí que se hacen las cosas bien”. El estilo, el ritmo, la gente, la infraestructura, el diseño, hasta el mínimo detalle está pensado para que funcione y a uno lo haga sonreír.

Tuve suerte de estar diez días recorriendo Manhattan y Brooklyn. Días intensos y felices. Lugares que tengo que recomendar son algunos como: el Chelsea Market, el High Line, la feria de los sábados en la Av. Bedford en Brooklyn, el MoMA (y su gift shop), la Neue Galerie, la comedia musical de Broadway llamada Beautiful, y obviamente el Central Park.

New York - Rockefeller Center

El Chelsea Market es justamente un mercado donde hay distintos tipos de locales, sobre todo para comer, aunque también hay cosas de indumentaria, o de decoración y no sólo cosas típicas de New York, sino de muchos lados del mundo. Este se encuentra en el Meat Packing District, allí es donde se encontraban los frigoríficos anteriormente. Mismo este mercado se mantuvo con esta ambientación y diseño. Lo más llamativo de este lugar es la variedad y la calidad de la comida. Lugar que hay que recorrer, mirar, tentarse, y sí o sí probar algo para comer.

New York - Chelsea Market

El High Line se formó sobre las vías del tren que llevaban la mercadería a estos frigoríficos que hoy son parte del Chelsea Market. Hoy en día es como un puente, a lo largo de todas estas vías, que cruza parte de la ciudad con distintas plantas, bancos para sentarse, esculturas, foodtracks, artistas callejeros, y distintas vistas de Manhattan. En un momento al dejar de funcionar los frigoríficos se pensó en derribar las vías, pero gracias a un grupo de arquitectos se creó el High Line. Mientras uno va caminando por él debajo del piso de madera se pueden ver los distintos rieles del tren. Tuve el placer de poder caminarlo durante el atardecer. Una tarde de verano con el mejor cielo.

Los sábados al mediodía hay una feria en Brooklyn sobre la Av. Bedford en Williamsburg. La feria es de comida y se encuentra justo en un baldío que da a la playa. Hay una variedad de comida increíble. El ambiente es mayormente universitario. Grupos de amigos que se juntan a comer algo rico en una playa donde la vista es el río con Manhattan y la Estatua de la Libertad de fondo. Luego de comer, admirar el paisaje, cerrar los ojos un rato tirada en la arena, me puse a caminar por Av. Bedford. En esa avenida me encontré de todo: ferias americanas de ropa y accesorios; gente con el baúl de sus autos abiertos con vinilos y libros para vender; artistas en las esquinas; lugares para comer; y un clima festivo. En todos los lugares había algo para frenar, chusmear y darse un gusto.

New York - Brooklin de noche

El MoMA es el Museo de Arte Moderno, un lugar que uno tiene que ir más allá de todo si se visita New York. Es una obligación ir y subir al quinto piso. Ahí es donde está la colección fija que está formada por artistas como Picasso, Van Gogh, Matisse, Klimt, Rousseau, Chagall, Rivera, Cézanne, Manet, y me estoy olvidando de muchos más. Muchas de estas obras de arte yo ya las había visto alguna vez en fotos impresas, postales, posters o en internet. Nada se compara con tenerlos frente a uno. Poder tomarse el tiempo para ver los relieves, la técnica, el tamaño real. Tener la noción de lo que verdaderamente es. Esos cuadros que ya me parecían increíbles en una réplica, verlos personalmente fue una experiencia inexplicable en palabras. Fue un momento que le exigió a mi cuerpo sentir mil emociones en un segundo.

Este museo es algo que hasta el más desinteresado por el arte tiene que vivir. Forma parte de la historia del ser humano, los logros del mismo. Además, de algunos artistas hay muchas obras que forman parte de distintos movimientos, es así como uno va viendo el camino del artista, su evolución. Y antes de irse hay que pasar sin falta por el gift shop. Ahí se encuentran los objetos más lindos, ingeniosos, prácticos, y todos los adjetivos positivos del diccionario.

Otro museo que me encantó es el Neue Galerie. Este es una casa antigua que posee obras de artistas alemanes y austriacos, entre ellos, mi preferido, Klimt. Allí pude ver la famosa obra “El Retrato de Adele Bloch Bauer I”. Imponente. También había unos bocetos de otros cuadros, y fotos de Gustav. Vi cosas que no conocían de este artista que siempre me gustó tanto. En el gift shop había un libro con toda su obra. Algunas imágenes e información que vi en ese libro ni siquiera se pueden encontrar en Internet. Lástima que pesaba demasiado para poder traerlo conmigo. Si saben de quién hablo, tienen que ir.

Con respecto a la música, lamentablemente fui en una semana en la que no había ningún recital que me interesara. Igualmente, no me quede con las ganas gracias a esta comedia musical. Hablo de Beautiful que trata sobre la vida de Carole King. Cómo empezó su carrera como compositora y luego también como cantante. Todo su proceso y crecimiento hasta llegar a Tapestry. Disco increíble, en el cual Carole entendió todo de la música y nos lo comparte. Ya que cualquiera cante las canciones de ese disco es un lujo. ¡Por suerte la protagonista lo hace muy bien!

New York - Times Square

En mi anteúltimo día en New York decidí guardarme la mañana para el Central Park. Fue un respiro después de ocho días al ritmo de esta gran ciudad en donde no hay tiempo para quedarse atrás. Después de recibir tanta información necesitaba al menos una mañana para tratar de procesarla y es así como agarré una bicicleta y me puse a dar vueltas por ahí, sin rumbo fijo. Era una mañana de calor y de mucho sol. El clima ideal para dejar volar la cabeza y admirar todo ese verde en el medio del caos neoyorkino. No se puede creer como ese parque se encuentra en el medio Manhattan. Verde por todos lados, con puentes, lagos, flores, bancos con dedicaciones, animales, gente, bares, y hasta un monumento a John Lennon.

El mejor lugar del mundo

¿Es el Central Park el mejor lugar en todo New York y en todo el mundo? Creo que sí. No le falta absolutamente nada. Fue el momento del viaje donde me sentí en paz y libre. Por más de que hubieron partes del trayecto donde tuve que pedalear fuerte valían la pena porque después venía la bajada, la bicicleta rodaba por su cuenta, el viento me peinaba y en mi cara se formaba una sonrisa.

New York - Central Park

One thought on “New York: Bitácora de viaje

  1. Tengo un recuerdo maravilloso del Central Park, estabamos paseando con mi pareja, Lisandro, y mi hijo mayor, Matias, y nos detuvimos en la imagen que recuerda a John Lennon, justo cuando un grupo de músicos comenzaba a hacer sonar Imagine. Sin darnos cuenta del paso del tiempo nos quedamos escuchando esa y otras canciones de John Lennon y de Los Beatles, asombrados por el entusiasmo de Matias por quedarse escuchando con sus escasos 11 meses.
    Si pienso en NY una de las imágenes más bellas que se me viene a la cabeza es ésta, imagen y sonido.
    MARAVILLOSO LE QUEDA CHICO!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *